jueves, 14 de noviembre de 2013

Sin perder la ilusión

No lo fue, pero pudo haber sido. Y que cerca estuve de conseguirlo, que cerca y que lejos. 
Pues no lo conseguí. 
¿Y que? 
Seguiré intentándolo, no me quita la ilusión y tampoco el sueño, solo algunos eurillos cada semana. Y cada vez estaré mas y mas cerca y mas y mas lejos y mas y mas pobre y mas y mas esperanzado y mas y mas desesperado. 
Pero eso no me quita el sueño, aunque lleve sin dormir mas de tres meses y tampoco la ilusión, aunque riegue con vodka hasta ahogar mis penas cada día. 
Lo reconozco, es un circulo vicioso, bebo y me da sueño, pero no duermo porque quiero seguir bebiendo. Casi, casi lo conseguí el otro día, aunque no salieran mis números, ni el reintegro siquiera,  pero estuve cerca sé que lo estuve. Estuve tan cerca que vi la luz, una luz blanca, poderosa que cegaba mis sentidos. Y le vi a Él, con su pantalón blanco, su camisa blanca y su barbijo llamándome, repitiendo mi nombre una y otra vez y yo queriendo seguir bebiendo, y el llamándome y yo buscando el vodka, y el zarandeándome y yo buscando el vodka. 
Al final no entré en coma etílico, pero estuve cerca, a punto estuve de conseguirlo, aun así no pierdo la ilusión.

La luz divina

6 comentarios:

  1. dios que deseos. Un beso y te me cuidas no tomes tanto

    ResponderEliminar
  2. Cada día cuentas historias más chungas... Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. Es un circulo vicioso o quizas, virtuoso? me da un poco de impresion... no era la luz divina, era el medico y su luz de quirofano... Conclusion: ojo con el alcohol que no ahoga las penas, saben nadar muy bien, las malditas.

    Buena historia, amigo. Como siempre, un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  4. En ese circulo se vuelve esclavo
    Abrazos

    ResponderEliminar
  5. jajajajaja
    ésta me la había perdido!
    eres un maestro contando historias...

    No será mucho pero cuenta con mi apoyo, a seguir intentando =)

    excelente fin de semana

    ResponderEliminar
  6. Hay momentos en los que recurrir a la costumbre y a la usanza es menos perjudicial. Tal vez la anestesia aliviara su deseo de dormir. Hace poco un amigo nos contaba que había gente rara por el mundo. Conoció un paciente que deseaba entrar en quirófano porque cuando le suministraban cierta anestesia, tenía sueños eróticos, de ahí las ganas de ser operado, hasta el extremo que se provocaba las intervenciones... ves? hay tantas gente rara... jajaja

    un abrazo

    ResponderEliminar