lunes, 27 de mayo de 2013

Ser y no ser

Soy y siempre he sido un bicho raro, un solitario, un insociable.
No soy guapo ni feo, caigo bien y mal, no tengo pelo pero tampoco me falta, no soy listo ni tonto, ni alto ni bajo, a veces me abro otras soy tumba, a veces me ven otras soy invisible, soy ángel y soy ogro, no me falta nada ni me sobra, no juzgo pero me juzgan, no critico pero me critican, respeto y espero lo mismo en vano, soy alguien pero mas bien soy nadie, y deseo que me dejen en paz, que no intenten cambiarme, yo me quiero como soy pero me gustaría ser otro.

Soy yo y no lo soy

miércoles, 15 de mayo de 2013

Nothing Else Matters

Lunes, 07:00 de la mañana, los acordes de Nothing Else Mathers de Metallica llena los pasillos de Alonso Martinez. Un guitarrista sentando en un taburete, mueve los dedos por las cuerdas de la guitarra con mucha pachorra y con cara de asco. No toca muy bien. 
El mismo día. 13:30 h. Nothing Else Mathers en el mismo pasillo, el mismo guitarrista, la misma pachorra, la misma cara de asco y la misma inconstante cadencia. 
Todos los días durante meses, a distintas horas, Nothing Else Mathers, el mismo guitarrista, la misma pachorra, la misma cara de asco. 
Sigue tocando fatal pero las monedas llenan la funda de guitarra. La gente es bondadosa o sorda o no pasa tan a menudo por ahí como yo. Por desgracia no soy sordo, pero tampoco bondadoso. 
¡Aprendete otra por lo menos!
¿No?

Guitarrista 



jueves, 2 de mayo de 2013

Muebles viejos y bizcocho recién horneado

Pasé muchas veces por ahí, muchas, pero hoy por primera vez me encontré la ventana abierta. Frunzo es ceño cuando las cosquillas me llegan al olfato, me suena el olor, me recuerda a algo.
Con cada paso la visión es mas clara, mas cercana, mas palpable. 
Está sentada en la vieja y chirriante butaca cosiendo, con las gafas colgadas en la punta de la nariz. Me acerco mas, y también le veo a él, en la cúspide del diván leyendo la prensa. Una lagrima se acerca a mi parpado derecho así que presurosamente me alejo, la lagrima se detiene antes de llegar. 
Estoy trabajando, no debo distraerme.  
Solo es un olor, un olor que invade mi memoria de recuerdos, de ellos, de mis queridos abuelos. Un olor que sale por una ventana abierta como una mano invisible que sin permiso hurga en mi celebro, un olor a muebles viejos mezclado con bizcocho recién horneado. El olor de mi infancia, recuerdos de tiempos felices, otros tiempos, otra vida, otra gente. Me alejo mas, y todo se vuelve mas borroso, distingo aun las siluetas de los que solo viven en el recuerdo, me entristece que ya no están, que se han ido, que me han dejado solo. Me alejo mas y desaparecen. 
Una gran roca cubierta de musgo oprime mi pecho, y me la llevo, y la cargo durante todo el día.  Es el recuerdo, es el saber que solo es recuerdo, que nunca será otra cosa que un recuerdo, y la cargo y no me importa si pesa mientras existe, mientras aun vive, mientras viven en un olor a muebles viejos y bizcocho recién horneado. 

Muebles viejos