sábado, 15 de marzo de 2014

Palabra de Dios

De entre cubos de basura y ruido incesante de caldera me elevo, me rebelo, miro hacia el techo(estaba muy mal pintado) buscando una explicación, grito hacia el cielo(el mismo techo mal pintado) en busca de una respuesta mientras que de la mochila saco el sándwich, el zumito y la manzana y descaradamente salgo al patio interior de la iglesia, donde estoy realizando un trabajo de mantenimiento. 
Poco me importa las miradas inquisitorias de los Santos, de la Virgen, de Jesús, yo lo único que quiero es comer dignamente, aunque sea de pie, en un sitio meramente decente, aunque sea al aire libre. 
Vale, entiendo que comer dentro de la iglesia donde estoy trabajando, mientras la iglesia permanece cerrada es una falta de respeto hacia...¿quién? Pero de ahí, señor cura,  a decirme que prefieres que coma en el cuarto de la caldera, donde accidentalmente también guardan los contenedores de basura me parece una falta de... todo. 
Palabra de Dios...

Jesus

4 comentarios:

  1. Uy aveces la caridad cristiana es todo menos digna. Un muy buen relato, te mando un beso

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  2. No creo que a Dios le importe mucho ver a la gente comer... Besotes!!!

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  3. Viniendo de un cura no se podría esperar más. NO me gusta generalizar pero en este tema, soy bastante radical.

    un abrazo

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