domingo, 13 de abril de 2014

Santa semana

Apenas podía respirar, mis miembros seguían entumecidos, mi mente llegó a tal profundidad que ya no había vuelta atrás sin la luz de una vela que me guiara hacia la salida... y yo sin velas...y a dos velas. 
Estaba solo pero notaba presencias cercanas. 
Abrí los ojos. Oscuridad, escozor, nada. Los volví a cerrar e intenté incorporarme pero no lo logré salvo al tercer asalto. 
Estrellé el despertador contra la pared, pero solo en mi imaginación, el aparato no voló mas de unos cuantos centímetros. 
Estaba muy cansado. 
Estoy muy cansado, pero sigo adelante ignorando todas las señales cual robot bien programado. 
Menos mal que la semana que viene es corta. Gracias Jesús por tu sacrificio, no sabes lo que significa para mi. 




2 comentarios:

  1. uy pobre robot, y si es muy bueno que ya sea semana santa. Te mando un beso y teme cuidas

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  2. Bien por los días festivos del jueves y el viernes, el robot autómata dejará de trabajar durante los días que la fábrica esté cerrada. La maquinaria necesita ser engrasada y recargada con energía termosolar o eólica...

    un abrazo cuentista :))

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