martes, 13 de mayo de 2014

El memo madrugador

Si es que no voy a aprender nunca. 
Siempre tropezando con la misma piedra, siempre en la misma esquina, siempre por la mañana, demasiado pronto para mi y tarde para ella. 
No, no aprenderé nunca, mi sistema operativo está contagiado por el virus de la idiotez. ¿O es la fatiga general la que a las 5 de la mañana me impide razonar? 
Es posible, es muy probable que fueran las dos cosas. 
"Son 10€ la mamada, guapetón y 25 el completo" -me dijo el primer día. 
"Pero vente antes. ¿Vale?" 
Y yo le doy 5€ todos los días, es lo que mi madre me da diariamente para cigarrillos. 
Si, tengo 38 y aun vivo con ella. ¿Pasa algo? 
Pero no me paro, no, sigo porque tengo que llegar temprano, pero dejo que la cuenta aumente durante los días que siguen. Y llega el viernes, y yo con muchas ganas, salgo dos minutos antes, aunque sé que con uno me sobra, y siempre me encuentro a otra en la esquina y yo memo madrugador... sin tabaco toda la semana.   


3 comentarios:

  1. Uy al que madruga dios le ayuda, pero no parece ser el caso. Te mando un beso y me gusto tu historia .

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  2. Bueno, por lo menos sus pulmones se lo agradecerán. Jajaja. Besotes!!!!

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  3. creo que esos 5€ están mejor invertidos que en tabaco

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