miércoles, 7 de mayo de 2014

Vecinos

Un día reventaré, bajaré, derribaré tu puerta, te cortaré la lengua y me la comeré, luego esparciré tus entrañas por el suelo, te cortaré la cabeza y la empalaré como trofeo mas preciado en el palo de la escoba con la que tantas veces golpee el suelo cuando tu voz chillona traspasaba el forjado de hormigón y la baldosa de cerámica de mi viejo piso, despertándome los domingos por la mañana, ahuyentando a Morfeo por las noches mientras dormía, cubriendo la voz de mi señora mientras me hablaba, bajando mi erección mientras follaba, tapando hasta el sonido de la televisión mientras la miraba. 
Si, un día reventaré, pero hoy no y mañana tampoco, quizá nunca, posiblemente nunca, porque desde ayer mi casa es una celda en el centro penitenciario de Cuenca. Me encerraron sin razón por abrirle la cabeza con sus altavoces para luego degollarle con los vinilos que pinchaba día y noche, noche y día, el de arriba.  


2 comentarios:

  1. Uy aveces da ganas de hacer eso con los vecinos. Te mando un beso y te me cuidas

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  2. Uffff. Por suerte ahora tengo vecinos tranquilitos pero los del anterior edificio me despertaban instintos asesinos. Besotes!!!

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