domingo, 26 de enero de 2014

Auf Wiedersehen

Es difícil encontrar buenos amigos, y también, últimamente, conservarlos.
Se van y me dejan solo, se van y yo me quedo aquí estancado, olvidado, amargado, sufriendo y aguantado esta vida de mierda.  
Se fueron llorando. Yo no derramé ni siquiera una gota de café, y eso que la mano me temblaba bastante. Me despedí como pude, entre los sollozos de ellos y mis palabras vacías. A lo mejor vuelven, pero ya no será igual, lo sé, no es la primera vez que me pasa. Ya saben el dicho "Ojos que no ven... gafas mal graduadas" o algo por el estilo. Solo espero que les vaya bien ahí, entre extraños, ahí con la buena de Angela y si vuelven algún día que solo sea para visitarme con el maletero de un Audi R8 lleno de regalos o por lo menos de salchichas.  
Auf Wiedersehen amigos, Auf Wiedersehen. 

Dusseldorf

martes, 14 de enero de 2014

Quizas...

Estuve llorando, llorando de verdad. 
¡Qué dolor! 
¡Qué pena! 
Pero tuve que hacerlo, no porque otros me dijeran que lo hiciera, me da igual lo que podrían haber pensado de mi si no lo hubiera hecho. Lo hice porque quise. 
Lo hice con la mayor brevedad posible, como quitando una tirita, pero aun así dolió, bastante, pero es mejor así, lo sé, cuanto mas tiempo pase, mas ilusión me hará volver a prepararlo para la fiesta, adornarlo e iluminarlo. Pero su rincón se ve tan vacío ahora, tan oscuro y sin vida, no sé si podre aguantar tantos meses sin mi querido y verde arbolito de plástico
¿Quien sabe? Quizá el día menos pensado le saco de su caja y lo devuelvo a la vida. 
Quizas, quizas, quizas...

Mi arbolito