domingo, 16 de febrero de 2014

Noches de desenfreno

14 de febrero, día de los enamorados. 
"¡Qué noche la de aquel día!" 
Bueno, sinceramente me da igual que sea 14, 15, o 33 de febrero yo estoy enamorado las 24 horas al día los 365 días al año y lo celebramos toda las noches de igual manera: 
Cenita rica, un bueno vino, una buena conversación, bromas, risas, caricias, besos y sexo desenfrenado. 
Ella siempre está dispuesta, siempre tan sumisa, tan abierta a nuevos juegos, incansable, insaciable y maleable y yo mas contento que un suicida amenazado de muerte. 
También es verdad que últimamente trabajo tanto que me he vuelvo perezoso y descuidado, y solo me ocupo de su higiene cuando ya empieza a apestar un poco. 
Solo espero que me perdone, que no se lo tome a mal, que no cambie y me odie, que entienda que lavarla bien y luego desinflarla cada noche para luego inflarla otra vez, resulta un poco cansino.    

Ella

miércoles, 5 de febrero de 2014

No es serio este cementerio

Todo comenzó con "No es serio este cementerio". Si, si, la canción de Mecano. 
No sé si lo saben pero por trabajo suelo viajar bastante en el metro.  
Para matar el tiempo, a veces leo, a veces escucho música y a veces me hurgo la nariz. Intento molestar lo menos posible, leo en voz baja, solo pongo los altavoces sin el bassboost y los mocos los pego debajo del asiento para que no se los lleven sobre los pantalones los demás viajeros. Hay que pensar de vez en cuando en el prójimo ¿no? 
Ella subió en la estación de Sevilla, tenia unos 45 años, delgadita, menudita y hippie. Se sentó delante de mi justo cuando en mi "loro" empezaba la marcha fúnebre de Mecano. 
No sé si se acuerdan que la canción también venía acompañada por un bailecito que consiste en unos cuantos meneos y unos saltitos. 
Ella no se cortó, con sonrisa traviesa empezó a mover los pies al son de la canción y daba saltitos cuando correspondía levantando sensualmente su pelvis del asiento. Le devolví la sonrisa tímidamente y nos bajamos los dos en Retiro. Nos fuimos a un hotel, al mismo claro, pura coincidencia, ella trabajaba como camarera de piso ahí y yo tenia que hacer un trabajo de mantenimiento. Nos saludamos y nos separamos en recepción.